Colaboración de MARIA

¿Aún no tenéis planes para el verano? Bien, perfecto, ¡aquí teneis la solución! ¡Vacaciones en Italia! Sí, pero ¿dónde?

En la parte meridional de la “bota” italiana, en el profundo Sur, precisamente en la Región Puglia, está el “Tacón de Italia”, un territorio llamado el Salento.

Se trata de un territorio que a través del tiempo ha sido influenciado por los Países Balcánicos y esto ha llevado a la creación de culturas diferentes a las del resto de la Región.

salento
(clic para ampliar)

Estas diferencias con el resto de la Región son múltiples: van desde el punto de vista lingüístico (por ejemplo, hay poblaciones que todavia hablan una lengua similar al griego antiguo) a lo arquitectónico, a las costumbres y tradiciones.

Sin duda una parte importante de esta tan particular cultura “salentina” está vinculada a la tradicional música y danza conocida como la “Pizzica Pizzica”.

La Pizzica es un baile con orígenes muy antiguos que, según algunos, se remontan al culto del dios griego Dionisos. En efecto en la antigua Grecia y en la parte meridional de la actual Puglia, durante los festejos en honor de Dionisos las poblaciones se abandonaban a bailes descompuestos y comportamientos desenfrenados, por supuesto ayudados, por el vino.

Pero la leyenda más conocida y más narrada habla de la Pizzica como una cura del “Tarantulismo”, una enfermedad ligada a la picadura de la tarántula, una araña venenosa.

tar

La leyenda dice que era en los días calurosos y sofocantes de verano a algunas mujeres les picaba la tarántula durante la cosecha de trigo y la reacción que resultaba era un estado de agitación y ansiedad, convulsiones, lamentos y gritos, síntomas que se aliviaban sólo a través del sonido del “tamburrello” (en español, “pandereta”) y del violín.

Así, era necesario un verdadero ritual de exorcismo: en la casa de la desafortunada se reunían alrededor de ella los músicos y con el ritmo implacable y obsesivo de los instrumentos la mujer picada podía bailar o simplemente agitarse salvajemente, incluso durante varios días, hasta que, desvanecida, se podía decir sanada.

Debido a este tipo de orígenes se dice que la Pizzica es un baile terapéutico; sin embargo, era una cura no sólo a la picadura de la tarántula, sino también una solución a las tristezas y las angustias de la vida cotidiana.

Hoy en día se baila la Pizzica para dar rienda suelta a los propios sentimientos, para librarse de la tristeza, pero también para exteriorizar las alegrías.

La Pizzica, además, se ha convertido en un baile de seducción. En este sentido se la llama la “Pizzica de core” (en español: del corazón) y es un baile de cortejo, en que los dos bailarines (un hombre y una mujer) están muy cerca, pero nunca se tocan, todo se lleva a cabo con el intercambio de miradas provocativas, diferentes movimientos que demuestran que el hombre corteja y la mujer es cortejada y ésta, sin embargo, escapa si él intenta acercarse.

Una característica especial de esta danza es el pañuelo rojo que agita la mujer de una manera provocativa, con el que elige, cada vez a su gusto, e invita a su pareja de baile. La mujer cambia su “caballero” varias veces y finalmente ofrece su pañuelo sólo a la persona que durante el baile fue capaz de arrebatarle el corazón.

Otro tipo de Pizzica es la “danza de las Espadas” o “Pizzica a Esgrima” en que los bailarines son exclusivamente dos hombres que luchan. Ellos imitan un combate sólo mediante el uso de los dedos de la mano desnuda (sin embargo, se dice que hasta hace algunos años se utilizaban cuchillos reales).

El combate ocurre siguiendo el ritmo repetitivo y obsesivo de los “tamburelli” tocados por los músicos, que están dispuestos en un círculo (ronda) alrededor de los combatientes.

La tradición de la Danza de las Espadas se puede ver cada verano en la noche del 15 y 16 de Agosto, durante la fiesta de San Rocco en Ruffano.

Además, en los últimos años, hay habido un redescubrimiento de este “patrimonio cultural” y han nacido una miríada de grupos folclóricos, que contribuyen a la difusión en todo el mundo de las canciones populares antiguas.

Hoy en día la Pizzica Pizzica se ha convertido en un aspecto fundamental de la identidad del Salento que cada año atrae a un número cada vez mayor de turistas de todo el mundo. El evento culminante de esta realidad es el gran festival de la NOCHE DE LA TARANTA en Melpignano: una gran fiesta de la música tradicional del Salento que cada año cuenta con la participación de artistas de todo el mundo y a través de ellos la Pizzica se une, se amalgama y se renueva con otros géneros musicales.

nochetaranta

Durante el verano en el mar, en las playas, en las fiestas, en cualquier plaza sentiréis, veréis y bailaréis siempre y sólo Pizzica. Hasta la madrugada os encontraréis con continuos formar y reformar de “ronda” entre la multitud humana que cada año llega a este pequeño territorio de Italia para vivir en su piel la emoción de estar en otra época de la historia.

Anuncios