Colaboración de CHARLES y STEVEN

Durante la década de 1990 y los primeros años de la década de 2000, España había experimentado un crecimiento económico rápido. El crecimiento económico rápido estimuló un auge en la propiedad inmobiliaria. En 2006, España inició la construcción de 800.000 casas nuevas, más que Alemania, Italia Francia y Reino Unido juntos.

En 2008, la burbuja finalmente estalló. Los mercados se desplomaron y la inmobiliaria Martinsa Fadesa presentó la mayor bancarrota en la historia de España dejando 7 millones de euros de deuda a los bancos y cajas de ahorros. Ese año, un millón más de personas se quedaron sin empleo. En 2009, el presidente de España anunció un paquete de estímulo económico que incluía una inversión de 8.000 millones de euros en obras públicas. Pero la mayoría fue gastado en renovar los pavimentos. A medida que la economía empeoraba, también lo hacía el déficit presupuestario del gobierno. La emisión de la deuda a largo plazo ya no era una opción para equilibrar el presupuesto. Además de esto, la prima de riesgo de España aumentó considerablemente.

El año siguiente, 2010, Zapatero perdió la confianza de los líderes europeos. Ellos tenían miedo de un posible rescate de España. Pidieron que Zapatero cambiara su política. Esto fue el comienzo de las reformas económicas que incluían recortes presupuestarios y los impuestos. Alrededor de julio de 2010 el desempleo alcanzó casi los cuatro millones de personas. Sin embargo, en este momento, lo que realmente perjudicaba a la economía era la reducción drástica del crédito. Las empresas empezaron a tener muchas dificultades, incluyendo problemas de liquidez debido a la falta de créditos. Facturas impagadas comenzaron a acumularse a causa de una disminución en el consumo interno causado por una disminución de los salarios a nivel nacional.

espana-antes-despues-crisis
(haga clic para ampliar)

(Fuente: abc.es)

Lo más curioso de esta situación es que los precios inmobiliarios, en comparación con mercados similares como los de EE.UU. y México, cayeron tan poco. En este momento los bancos y cajas de ahorro aceptaron reservas grandes de acciones como pago de las deudas. El problema era que si querían deshacerse de estas propiedades, tendrían que venderlas por un precio más bajo que se presentarían como pérdidas en sus balances y revelaría sus cuentas terribles para los accionistas, los inversores y los rivales. Así que hicieron lo contrario y se mantuvieron los precios inflados. Esto causó que los precios inmobiliarios siguieran siendo altos. También se refinanció la deuda ad-infinitum, lo que creó empresas zombies. Incluso intercambiaron la deuda por las acciones basura de las empresas zombies. Esto acabó de patear el problema hacia delante. Mientras tanto, el Banco de España pensaba que España tenía los bancos más sólidos del mundo.

En 2011 todo se derrumbó. Muchas instituciones comenzaron a caer una tras otra, lo que requirió intervención, nacionalización, o para que se les diera crédito a cambio de la banca masiva y los planes de fusión. Esto llevó a una reducción aún mayor de la fuerza de trabajo. Paradójicamente mantuvieron sus equipos de liderazgo, tal vez para evitar que sus ejecutivos revelaran las prácticas malas de los bancos. También la relación triangular entre los bancos, los funcionarios del gobierno y las inmobiliarias seguían funcionando como normal.

hucha

En esta relación, los funcionarios del gobierno designan a los ejecutivos más altos de los bancos. Los bancos al mismo tiempo mantienen las acciones de las inmobiliarias. Luego, con el dinero de las acciones adquiridas, las empresas financian la campaña política del funcionario del gobierno. A continuación, el funcionario del gobierno hace un plan de urbanización que es perfecto para las empresas. Entonces los bancos financian el proyecto con la aprobación del gobierno. Esta relación triangular no se detuvo durante la crisis. Los bancos compraron deuda pública y el gobierno los rescató. Entonces, el gobierno aprobó la emisión de la deuda subpar.

Además, los diversos sectores que se inflaron demasiado durante la burbuja económica habían pasado este tiempo buscando maneras de mantenerse a flote, incluyendo no pagar impuestos y falsificación de sus cuentas. Se creó un círculo de empresas en bancarrota que prestaron a otras empresas en bancarrota. Los inversores extranjeros no prestaron dinero a las empresas zombies y no querían tener ninguna relación con España. En este punto el desempleo había alcanzado casi los cinco millones de personas y el déficit presupuestario del gobierno era incontrolable obligando a más ajustes. Ni siquiera las inyecciones de efectivo del Banco Central Europeo habían logrado ayudar a aliviar el problema del crédito, porque después de cuatro años de patear el problema, este se ha vuelto demasiado grande.

Los-Bancos-de-Cajas

 

(Imágenes: 1, 2, 3)

Anuncios