Colaboración de LISA

¡Si te gustaba la yincana cuando eras niño, te va a gustar el geocaching! Es una búsqueda del tesoro con ayuda del GPS, que se ha extendido en todo el mundo.

¿Cómo funciona?

El geocaching se organiza en la página web geocaching.com. Cada uno puede buscar y esconder un ‘caché’, como se llama el tesoro. Pero no esperes dulces como en la yincana porque el tesoro es nada más que una caja de plástico con un cuaderno donde se pueden anotar los descubridores. Además hay pequeños objetos en algunos cachés que se pueden llevar si dejas alguna otra cosita a cambio.

Si te apuntas en la página, puedes buscar cachés en cualquier lugar del mundo y vas a recibir las coordenadas GPS del caché elegido. ¡Ahora necesitas un dispositivo GPS o un smartphone y tu caza puede empezar! Si tuviste éxito, puedes anotar tu hallazgo on-line y compartir tu búsqueda con un comentario y fotos.

Existen diferentes tipos de cachés para que no te aburras después de los primeros éxitos. Lo más simple es el ‘tradicional’ que funciona como ya explicado arriba. Solamente tienes que seguir el GPS y cuando llegas a las coordenadas buscas el caché. Mi tipo favorito es el ‘multi’ que consiste en diferentes estaciones que te guian hasta el ‘final’. Estas estaciones pueden también ser cachés o simplemente objetos en los alrededores como pizarras o letreros. Así recibes en cada estación las coordenadas para encontrar la próxima estación. Además existe por ejemplo el ‘caché de noche’ que solo puedes ver por la noche porque consiste en reflectores que te guían o  en notas escritas con color que luce a oscuras. O también el ‘caché de rompecabezas’ para el que tienes que resolver un rompecabezas para recibir las coordenadas.

Todos los cachés varían en su grado de dificultad y en su tamaño. Desde una cajita que solo contiene el librito de registro situado en un rocódromo hasta un baúl en el mar todo es posible.

Caché en un tronco
Caché en un tronco

Si un caché está instalado tiene que corresponder a las normas del geocaching. Y tú también tienes que respetar la guía del geocaching cuando quieres buscar uno. Así que no debe contener objetos peligrosos como armas o drogas y tampoco debe contener comida porque podría atraer animales. Además el medio ambiente no debe ser dañado. Por eso es importante considerar que muchas personas van a visitar este lugar. Además tienes que pedir la autorización del proprietario o del gestor del terreno para instalar un caché. En las reservas naturales el geocaching está prohibido. Además, los ‘muggles’ – personas que no hacen el geocaching – no deben verte cuando encuentras el caché porque podrían encontrarlo también y botarlo, destruirlo o llevárselo…

Bien escondido
Bien escondido

La idea del geocaching es descubrir lugares que no conocías antes y que son especiales para la persona que instaló el caché. Claro que el geocaching es atractivo para familias con niños y también para adultos que quieren pasar un buen rato afuera, sobre todo en la naturaleza aunque hay también cachés en las ciudades.

La crítica

El problema del geocaching es que evidentemente no todos los ‘geocachers‘ siguen sus propias reglas. Un ejemplo: el guardabosques de mi ciudad se enfadó mucho por los cachés en nuestro bosque porque los ‘geocachers’ abandonaban los caminos para llegar a cachés y eso está prohibido en esta reserva natural. Además nadie le pidió una autorización. Escribió a los gestores de la página web y ahora no hay más cachés en todo el bosque.Creo que su reacción fue correcta porque es una locura que las personas que quieren disfrutar de la naturaleza la maltraten al mismo tiempo.

Pero si haces el geocaching con cuidado puede ser una buena cosa porque hace algo especial de un simple paseo, te anima a pasar tiempo afuera y algunos cachés están hechos con tanto cariño que solo pueden encantarte.

A ver...
A ver…
Un ‘final’ bonito
Un ‘final’ bonito

Entonces, ¡pruébalo! Puedes empezar en Cantoblanco, Puerta del Sol, Retiro… ¿qué te parece?

Anuncios