Colaboración de MARIANNA y ALEX

Las favelas designan chabolas, barrios pobres o casas precarias brasileñas ubicadas en los cerros de las grandes metrópolis como Río de Janeiro o Sao Paulo. Tienen dos orígenes: la abolición de la esclavitud en 1888, que llevó un fuerte éxodo rural de los antiguos esclavos negros de los campos del norte hacia Río, ciudad en crecimiento económico en el siglo XIX, y la guerra de Canudos (1893-1897) que llevó la llegada de soldados a Río. En Canudos (cuidad de Bahía al noreste del Brasil) había un cerro llamado Morro das Favelas, bautizada así porque la « favela » es la planta que crecía de aquella zona baiana. Concluida la guerra, los soldados retornaron a Río y como dejaron de recibir sus sueldos se asentaron en un cerro que paso a ser conocido como Morro da Providência. Providência acabó conociéndose popularmente como el Morro da Favela y posteriormente el concepto se extendió a otros montes ocupados por construcciones humildes. Sin embargo, las favelas ocupaban terrenos ilegales y por esta razón las autoridades no les suministraban los servicios mínimos imprescindibles: agua, luz, gas. En consecuencia hasta hoy conocen muchas dificultades: ausencia de infraestructuras (alcantarillados), miseria y pobreza, y sobre todo delincuencia y violencia por parte de las bandas del narcotráfico a partir de los años 1970.

En 2009, un informe señaló que el número de favelas de Río había ascendido a 968 y su número sigue aumentando porque en 2004 era de 750. En estas 968 favelas viven el 20% de los cariocas (habitantes de Río) o 2 millones de habitantes. La Rocinha es la favela más grande de América Latina con una población de 300 000 habitantes. Se ubica en la zona sur de Río a solo 1 km de distancia de la playa y de la zona turística donde muchos favelanos trabajan como taxistas, personas trabajando en la limpieza o aun guías para turistas. Así ricos y pobres viven cerca geográficamente.

Vista de la Rocinha

¿Cuáles son las sucesivas políticas del gobierno brasileño para mejorar la vida de los ciudadanos en las favelas? La primera solución fue eliminar las favelas y realizar una transferencia de los residentes a otro lugar. Pero hasta los años 1990 los habitantes sufrieron el abandono del gobierno.

Luego, otra solución fue propuesta: renovar y urbanizar las favelas con la idea de que los residentes deben integrarse a la ciudad. Fue el motivo del «Programa Favelas-Bairro» desarrollado en 1993 que ha creado un ámbito más habitable (desarrollo de comercio, suministro de energía, recogida de basura…). En este proyecto Río pudo contar con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En la actualidad, el gobierno ha invertido en la Unidad de Pacificación Policial (UPP): esta política surgió con el fin de prohibir el comercio de drogas en las favelas y con eso garantizar la seguridad de los residentes. El gran problema es que en lugar de los narcotraficantes que dominaban las favelas, estas pasan a ser controladas por la Milicia. Las Milicias son organizaciones formadas por militares, policías, guardias de prisiones y bomberos que deben garantizar la seguridad de los residentes, pero lamentablemente eso no es lo que sucede.

Estas organizaciones suelen contar con el apoyo de los políticos y representan un problema grave en las comunidades, ya que utilizan métodos violentos para extorsionar a los residentes. Las milicias cobran por hacer la protección de las favelas y también cobran por el suministro de electricidad, agua y gas. Así, observamos que la pacificación instituida por el gobierno, es en realidad una manera de ocultar la realidad y los problemas que enfrentan los habitantes. Las milicias en el poder puso a la población de estos barrios marginales en una situación de extrema gravedad.

Sobre el tema de la corrupción de las Milicias con los narcos os recomendamos ver la película «Tropa de Elite 2» (2010) de José Padilha que cuenta la historia de Roberto Nascimento, capitán del BOPE, reputado incorruptible que no lucha contra los narcos sino contra las Milicias que se convirtieron en verdaderas mafias. Finalmente, muchos habitantes evalúan positivamente las UPP, pues parece que la seguridad se logro pero a la vez siguen criticando los abusos de la policía. Hasta 2014, las autoridades quieren instalar 40 UPP en las favelas de Río.

Así, es claro que el gobierno se esfuerza para mejorar la imagen de la ciudad, y para eso utiliza los medios más prácticos para ocultar la realidad de gran parte de la población. Es cierto que ocultar lo que sucede es más fácil que poner en práctica medidas que sean realmente eficaces.

Una UPP

¿Os parecen eficaces las «Operaciones de Pacificaciones»? ¿Quieren realmente liberar a los habitantes de los narcos o son solo operaciones de publicidad para dar una buena imagen de Río y atraer turistas antes del mundial? 

Anuncios