Colaboración de SARA

El programa ERASMUS, acrónimo del nombre oficial en idioma inglés EuRopean Community Action Scheme for the Mobility of University Students (Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios), es un plan de gestión de diversas administraciones públicas por el que se apoya y facilita la movilidad académica de los estudiantes y profesores universitarios dentro de los Estados miembros de la Unión Europea así como de los tres países (Islandia, Liechtenstein y Noruega) del Espacio Económico Europeo y de Suiza y Turquía.

Creado en 1987 por iniciativa de la asociación estudiantil AEGEE Europe, y promovida y posteriormente apadrinada por el Comisario europeo de Educación de la Comisión Delors, el programa se integró en 1995 en el plan de mayor envergadura llamado Sócrates, desarrollado desde el año 2000 en el plan Sócrates II.

Orientado a la enseñanza superior, tiene como objetivo «mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento académico de los estudios y cualificaciones en toda la Unión».

El acrónimo fue creado para coincidir en su honor, con el nombre en latín del filósofo, teólogo y humanista Erasmo de Rotterdam (1465-1536).

Para muchos universitarios europeos el programa Erasmus les ofrece la ocasión de vivir por primera vez en un país extranjero. Por esta razón se ha convertido en un fenómeno social y cultural, siendo enormemente popular entre los estudiantes y convirtiéndose incluso en tema de películas como en el film francés Una casa de locos (L’Auberge espagnole), en el que se relata la experiencia de seis estudiantes Erasmus durante su estancia en Barcelona (España) en un piso compartido y como descubrirán hasta qué punto la identidad de Europa existe a través de una cierta heterogeneidad.

Todos hemos oído al menos una vez en nuestra vida que un año Erasmus es un año de vacaciones, pero ¿es realmente así? Vamos a ver las ventajas y desventajas de la vida de un estudiante Erasmus.

El descubrimiento de un nuevo país y de una cultura diferente a la nuestra es lo que nos impulsa a ir a otro país. Y encima de la cultura de este país, descubrimos la cultura de otros estudiantes Erasmus que vienen de todo el mundo. Conocemos a un montón de gente. Pero, a veces, puede ser difícil acostumbrarse a especificidades del país (por ejemplo, para mí, fue difícil acostumbrarme a las horas de comida).

Uno de los objetivos principales de los estudiantes Erasmus es divertirse, es decir hacer fiesta, sobre todo si hemos elegido España. Es innegable que la mayoría de los estudiantes Erasmus beben con regularidad y quieren emborracharse, pero lo importante es evitar los abusos. España es un país muy desarrollado en la vida nocturna. Las fiestas en Madrid son increíbles.

Además, los viajes son también una ventaja considerable en la vida de un Erasmus estudiante. En efecto, gracias a la asociación ESN (Erasmus Student Network), los estudiantes pueden visitar varias ciudades a precios muy razonables.

Sin embargo, hay desventajas en ser un estudiante Erasmus. La mayor desventaja es la barrera del idioma. En efecto, es difícil comunicar con los nativos del país porque hablan muy rápido. Además, a veces es difícil entender lo que dicen los profesores y entonces tomar apuntes. Aunque es cierto que al final del curso los estudiantes progresan en el aprendizaje del idioma.

Otro inconveniente es que puede ser difícil vivir con compañeros de piso. De hecho, ya es difícil encontrar un piso que nos guste cuando llegamos al país, pero lo peor es cuando no nos llevamos bien con nuestros compañeros de piso. La vida en comunidad implica un estilo de vida particular, es decir, que no podemos actuar como si estuviéramos solos. Y a veces surgen disputas entre compañeros de piso (sobre todo por la limpieza del piso).

Por último, es evidente que el principal inconveniente es la falta de dinero. De hecho, las becas para los estudiantes Erasmus son a menudo insuficientes.

Quiero compartir mi experiencia de estudiante Erasmus, aunque hace solo tres meses que estoy en Madrid.

Antes de venir aquí, me había hecho una idea diferente del año Erasmus. y cuando vine aquí me di cuenta de que muchas cosas no me han gustado, como, por ejemplo, la diferencia de desarrollo entre Francia y España. No sabía que la crisis se notaba tanto.

Además, la desventaja más importante para mí, es la falta de tratamiento de favor para los estudiantes Erasmus. Tengo más trabajo aquí que en Francia, no creo que sea normal. Pero, quizás es por causa del idioma.

Creo que es importante tener en cuenta que estamos en un país extranjero cuya lengua materna no es la nuestra. Creo que algunos profesores podrían ser un poco más indulgentes a veces. Desde mi punto de vista, deberían tener en cuenta el hecho de que no estamos en competencia con los estudiantes españoles, porque de todos modos, sólo nos quedamos un corto tiempo aquí.

Sin embargo, creo que el año Erasmus es un año que nos permite ganar un poco de madurez y de autonomía. Somos libres de hacer lo que queramos. No estoy decepcionada de haber elegido Madrid. Y estoy segura de que este año será el mejor año de mi vida.

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