Colaboración de CLAUDIA

Cada día la gente tira una cantidad muy grande de alimentos en cada paso desde la producción hasta la venta y el consumo. Para ello hay algunas razones: lo primero, siempre se producen demasiados alimentos para compensar la pérdida durante el transporte o debido a las reglas que existen para productos que se venden. Para las frutas y verduras sólo algunas formas y precisos colores están permitidos. Esto no es una ley, sino instrucciones de los supermercados. Por eso una gran parte de las frutas y verduras no se pueden vender porque no corresponden con estas reglas.

Además, normalmente los dueños de las tiendas encargan más productos de los que necesitan para asegurar que todo está disponible para el consumidor todo el día. Ésto resulta en la necesidad de tirar alimentos, que en realidad todavía se podrían consumir. Lo mismo se hace con los alimentos que ya han pasado la fecha mínima de caducidad. Éstos tampoco están estropeados, pero también se tiran.

Muchas tiendas ofrecen frutas exóticas, pero la mayoría de éstas se quedan allí. Poca gente las compra, porque no las conoce. Por eso muchas frutas exóticas sólo sirven como decoración y al final se encuentran en la basura. También los consumidores tiran alimentos que han comprado antes. Se supone que con la cantidad de los alimentos tirados de la ciudad de Viena (1,7 millones de habitantes) se puede mantener a los habitantes de la ciudad de Graz (270 000 habitantes). Por supuesto, nadie tira comida a propósito, sino que es una consecuencia de haberlo calculado mal. Además los supermercados siempre tienen ofertas especiales y los envases más grandes también son más baratos, así que los consumidores son animados a comprar demasiado.

Una cosa que me parece divertida es el movimiento de los “freegans”. Es la idea de algunas personas de Norteamérica y ya es conocido también en Europa. La palabra se creó uniendo las palabras “free”, que significa libre y “vegan” que significa vegano y se refiere a la forma de comida sin alimentos animales (carne, pescado, leche, huevos, miel…). Los “freegans” son personas que recogen su comida de la basura de diferentes tiendas, pero no porque son pobres, sino para señalar el desperdicio de los alimentos. Estas personas tienen una vida muy normal, tienen piso y trabajo, pero no compran su comida en las tiendas, sino que la sacan de los grandes contenedores de basura de los supermercados durante la noche. Creo que mucha gente supone que no es sano comer algo de la basura y se pone enferma, pero según las personas que lo hacen, no les ocurre un problema nunca. Los alimentos que se encuentran en los contenedores normalmente son muy frescos y muchas veces incluso están refrescados y en sus envases.

Es muy interesante que a menudo esta intención sale bastante difícil, porque a menudo los contenedores están muy bien cerrados. Además en algunos países la basura sigue siendo propiedad de la tienda y por eso es ilegal recoger algo. En mi opinión esta circunstancia es muy extraña porque normalmente tirar algo significa que ya nadie va a necesitarlo.

Hay que decir que nunca he recogido mi comida de un contenedor de basura y, por supuesto, me daría un poco de vergüenza. Sin embargo me parece una idea muy buena y quizás la gente va a pensar sobre el tema.

¿Qué pensáis vosotros, también habéis leído algo o habéis visto una película? ¿Creéis que hay que cambiar la situación? ¿Y cómo se podría conseguir?

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