Colaboración de ABISOLA

¿Qué harías si tu vida perdiera el equilibrio? ¿O si te dieras cuenta de que los que considerabas como más cercanos, fueran como desconocidos?

Anoche, mientras estaba en camino al Festival de Cine Italiano de Madrid, no sabía que esperar. Sabía que iba a ver una película que se llama Los Equilibristas (el título original en italiano es Gli Equilibristi) del director italiano Ivano de Matteo. Sin embargo no tenía ninguna idea de qué se trataría. Me esperaba una bonita sorpresa.

El director asistió a la proyección de su película y nos explicó un poquito de qué trataba y las fuentes de inspiración que le impulsaron a rodar el largometraje. Luego, se atenuaron las luces y estuvimos preparados para ver una obra maestra.

Al principio, la película nos presenta a una familia italiana corriente y ordinaria, que parece ser muy feliz en apariencia. De hecho, es el cliché de la familia idónea: dos hijos con padres casados. Sin embargo, sólo hace falta ver un rato para darte cuenta de que la relación entre Giulio (el protaganista) y su esposa es muy tensa. Aunque está claro que Giulio quiere a su mujer, le engaña con una colega. Su esposa intenta perdonarle pero al final no puede aguantar más y por ello, sintiéndose humillada y harta, lo echa del piso familiar.

Ese es el momento en el que la vida aparantemente perfecta del protoganista empieza a derrumbarse. Giulio tiene un trabajo fijo en un ayuntamiento del que gana 1.200 euros al mes y su mujer trabaja a tiempo parcial, ganando 700 euros al mes. Dentro de poco, el personaje principal de esta obra cinematográfica tiene más gastos de los que puede pagar.

Está el tema de encontrar otro alojamiento. Giulio se queda en la casa de la madre de un colega, sin embargo se va muy pronto porque la situación es poco práctica, sobre todo por un filipino entrometido que también vive allí. Hay una escena divertidísima en la que el compañero de casa filipino exige que el protagonista espere afuera para que la madre no le vea. Esto es el colmo y Giulio sabe que ha llegado el momento de que se vaya de la casa.

Además tiene que pagar para mantener a su familia: su hija nunca le pide nada y tiene muchas ganas de ir a Barcelona, su hijo necesita ortodoncia y la pensión donde se aloja obviamente no es gratis.

Su sueldo simplemente no es suficiente. Sigue manteniendo las necesidades de su familia mientras su calidad de vida se deteriora cada vez más. Empieza a dormir en su coche dado que ya no le alcanza el dinero para vivir en la pensión. Pide tantos préstamos al banco que se los deniega al final. Busca un segundo empleo para llegar a fin de mes y acaba por trabajar en un almacén de frutas.

Se trata en suma de la lucha de un hombre por su dignidad humana. La película muestra que la línea divisoria entre vivir encima y debajo del umbral de pobreza es casa inexistente. Ivano de Matteo retrata con habilidad cómo una separación temporal que termina en el divorcio puede dejar a una persona sin un céntimo. Giulio se niega a confesar lo precario de su situación a su familia por su orgullo y las cosas van de mal en peor.

¡No voy a revelar el final pero os recomiendo que veáis este peliculón! ¿Os apuntáis?

El tráiler oficial de Gli Equlibristi, todo en italiano. ¡Afortunadamente, el largometraje estaba subtitulado en castellano!

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