Colaboración de LÉA

Couchsurfing o como viajar de sofá en sofá

Couch Surfing es una iniciativa basada en una red social que nació en 2003 para poder viajar por el mundo durmiendo en sofás extranjeros. Solo debes apuntarte en la página web couchsurfing.org para poder contactar con más de un millón de personas de todo el mundo que, con mucho gusto, donan de manera gratuita por unos días su (más o menos) confortable sofá a los visitantes. A veces si tienes suerte, las personas ofrecen una habitación libre para los couchsurfers. Por ejemplo, en Lisboa yo tenia mi propia habitación con una cama doble. Todos mis host me dieron las llaves del piso (5 minutos después que encontré a las personas).

La vista desde mi habitación en Lisboa

Los locales, además de ofrecerte un lugar donde quedarte, te pueden dar una ayuda al momento de conocer una ciudad, ya sea que te acompañen a recorrerla o brindándote consejos sobre qué ver y qué hacer. Tener los consejos de personas que viven en la cuidad es la mejora manera de descubrir la cuidad. Fui a un concierto de fado, a los mejores discotecas de Londres, comí los mejores pintxos de San Sebastián.

También se organizan reuniones semanales (¡en Madrid!) entre los viajeros y los nativos, además de salidas a conciertos, u otras salidas culturales que son posteadas en la página por los usuarios. Las personas que tienen un poco de reparos a dormir en el sofá de un desconocido pueden leer las referencias personales de los otros couchsurfers: son comentarios que otros usuarios escriben en el perfil explicando su experiencia. Pueden ser positivas, negativas o neutras. Si una persona tiene muchas referencias positivas con comentarios elogiosos, ¡no debes dudar! Si todavía no estas tranquilo, puedes elegir un couch con avales (“vouch”), que son credenciales que otros usuarios dan a personas de probada confianza.

¡Ahora sabes como viajar durante tu Erasmus o Intercambio!

 

Woofing o cómo viajar de granja en granja

Otra manera para escapar del circuito turista, conocer a la gente local y tener experiencias auténticas. Esa comunidad online se llama: WWOOF (World Wide Opportunities in Organic Farming).

La idea es vivir en una granja orgánica por un período de tiempo, ayudando en las tareas diarias a cambio de un techo y comida. Aparte del techo y de la comida te ofrecen la oportunidad de conocer la agricultura orgánica y sostenible.

Existen granjas WWOOF en casi todo el mundo. Puedes elegir la ubicación de las granjas y saber, gracias a una lista, qué tipo de cultivos o animales tienen, qué tipo de trabajo se espera de ti, tipo de acomodación, tiempo mínimo de estancia y otras informaciones útiles.

Existen muchos estilos diferentes de granjas, más o menos estrictas con los horarios, con yoga y espiritualidad, con bungalós privados, de animales, de frutas, en la playa, en la montaña, etc. Las experiencias están muy diversificadas.

Yo tuve una experiencia muy especial: estuve en una granja en India del sur al lado de Pondicherry con una asociación que  se llama Sadhana Forest. Fue muy interesante, encontré a personas que vienen del mundo entero, pero a veces las personas eran un poco locas.

Estuve un poco sorprendida los primeros días: la comida era solamente vegetariana estricta (no se podía comer productos que vienen de los animales), no se podía beber alcohol o tomar drogas, para la ducha debía llenar cubos de agua, lavábamos los platos con ceniza, debía tener todo orgánico (la pasta dentífrica, el champú), había bicicletas que podian recargar el generador en caso de que faltara la electricidad.

¡Mi experiencia fue muy enriquecedora y divertida pero pienso que la próxima vez voy a prestar más atención a las condiciones! Todas las granjas son diferentes y puedes encontrar granjas menos extremas.

Mi habitación en Sadhana Forest

Una vez cuando regresé para dormir, encontré una serpiente larga y negra que estaba debajo de mi cama.

Las cabañas de los voluntarios de largo plazo

Y esta es la cabaña principal donde quedamos para comer, reunirnos, descansar, leer, bailar, ver películas, hablar con gente que viene de todo el mundo. Viajé después durante dos semanas con una chica alemana que encontré allí y con quien suelo hablar.

¿Alguno de vosotros ha hecho couchsurfing alguna vez? ¿Cuáles ha sido vuestras experiencias? ¿Recomendaríais, como yo, este tipo de viaje a quien aún no lo ha probado?

Anuncios