Colaboración de KAEDE

Introducción

El 11 de marzo de 2011 es un día inolvidable para todos los japoneses. A las 2 y 46 ocurrió un terremoto de nueve grados de magnitud, que es el más grande de todos los terremotos que ocurrieron en Japón. Murieron 15.872 personas y desaparecieron 2.769 personas, y casi todas las causas de la muerte son ahogamientos en el tsunami (una ola gigantesca). Las zonas rojas en el dibujo abajo (Iwate, Miyagi y Fukushima→ la región Tohoku) han sufrido mucho del terremoto y el tsunami.

Mi experiencia el 3.11

El 11 de marzo de 2011 yo estaba sola en el centro comercial y estaba mirando una tienda de ropa . Había mucha gente en la planta donde estaba yo.

Y a las 2:46 ocurrió el terremoto.

Al principio pensaba que era un terremoto normal porque los japoneses están acostumbrados a los terremotos, ya que el 10% de los terremotos que ocurren en el mundo durante un año ocurre cerca de Japón. Pero lo de 3.11 era diferente. Gradualmente se agitó más fuerte y todas las cosas que estaban cerca de mi traquetearon mucho. Al fin no podía estar de pie sin agarrarme al estante a mi lado. En los ojos de todas las personas que estaban allí se reflejaban la inquietud y miedo. El temblor duró 2 minutos. Al terminar el temblor, salí de la tienda y me dirigí a la estación. En la estación había muchísima gente porque el tren se paró por el terremoto. Yo intenté llamar a mis padres y mi hermana pero no pude hablar con ellos porque mucha gente también intentaba llamar a su familia o amigos y la línea telefónica estaba colapsada. Me sentí muy preocupada porque no había otra manera de saber de la seguridad de mi familia. Por eso decidí volver a casa a pie. Cuando llegué a casa, mi madre estaba mirando la tele. Y me sorprendió mucho la escena que emitía la tele y me quedé de piedra.

Luego, por fin mi padre y hermana volvieron a casa. Me tranquilicé pero unos terremotos pequeños y las noticias del problema de la central nuclear en Fukushima no me dejaban tranquila en realidad.

Un año y 5 meses después del 3.11

Este verano fui a Ishinomaki para la actividad voluntaria. Ishinomaki es la ciudad que sufrió mucho en el terremoto y donde han muerto 3.471 personas. Mi trabajo era cuidar a niños cuyos padres están ocupados porque tienen muchísimas cosas que hacer para restablecer la vida.

El centro de la ciudad parecía muy normal y no podía encontrar algo que me recordó el terremoto y tsunami. Pero cerca de donde me alojaba había un gran campo y en este campo había habido un pueblo pero se lo llevó el tsunami el 3.11. Y al lado del campo, había un basurero donde se ha puesto un montón de escombros (los coches, los materiales de construcciones, etc). Además, un puente al lado del basurero estaba roto por el tsunami y estaban construyendo un nuevo puente y carretera. Todo lo que vi en esta ciudad me causó una fuerte impresión y experimenté los desastres del terremoto.

Pero lo que me alegró era que los niños eran muy alegres aunque experimentaron un terremoto horrible en realidad. Espero que la vida de ellos se restablezca lo más pronto posible.

El futuro de Tohoku

Aunque hace un año y medio que el terremoto ocurrió todavía hay muchos problemas en la región de Tohoku y el gobierno de Japón no ha lanzado nuevas políticas efectivas para resolverlos suficientemente. Pero ahora mucha gente no solo en Tohoku, también en otras regiones de Japón y en otros países, están haciendo esfuerzos por la restauración de Tohoku. No sé cuánto tiempo tardará en recuperarse todo, pero estoy segura de que se restaurará todo y toda la gente en Tohoku recuperará la vida en paz en el futuro.

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