Colaboración de PAVLA

Probablemente habéis escuchado algo sobre la cerveza checa, que es considerada como una de las mejores del mundo. Pero ¿sabíais también que la República Checa es un importante productor de vino de muy buena calidad?

La verdad es que nuestras regiones vinícolas suponen sólo unas décimas de un 1% de todas las regiones en el mundo; no obstante, la calidad de los vinos checos crece considerablemente en los últimos años, y alcanza el nivel parecido a otros países que son vinícolamente más maduros (por ejemplo Francia).

Las regiones vinícolas de la República Checa se encuentran en la frontera climática septentrional que aún permite cultivar las cepas, igualmente como en Alemania. El área total de nuestras viñas es de más de 19 mil hectáreas, y se divide en dos regiones principales: Bohemia y Moravia.

LA REGIÓN DE MORAVIA

En Moravia se encuentran cuatro subregiones básicas – Znojemská, Velkopavlovická, Mikulovská y Slovácká, y toda el área sobrepasa las 18 mil hectáreas. Lo interesante de esta región son los pueblitos de bodegas de vino que son muy tradicionales y a menudo visitados por turistas.

Subregión de Znojmo

Con sus 3,5 mil hectáreas es la subregión morava más pequeña, y su centro presenta la ciudad antigua vinícola – Znojmo. Ésta destaca sobre todo por sus aromáticos vinos blancos como Veltlínské zelené (Verde de Vetlín), Sauvignon, Ryzlink rýnský (Vino seco de Renania) y Müller Thurgau. De los vinos tintos el más conocido es Svatovavřinecké.

Subregión de Velké Pavlovice

Su área excede las 5.200 hectáreas y como es la subregión más grande, se registra también el mayor número de viticultores aquí de toda la República Checa. La variedad de vino blanco más difundida aquí es Tramín červený (Tramín Rojo), Veltlínské zelené (Verde de Vetlín), Pálava y Ryzlink vlašský (Vino seco de Italia). También el vino tinto se da bien aquí gracias a los pesados suelos de barro; en realidad, esta región podría llamarse el corazón de los vinos tintos en nuestro país. La variedad más difundida es Svatovavřinecké y Frankovka.

Subregión de Mikulov

Se extienden más o menos 4.750 hectáreas de viñas por aquí; el centro de esta subregión es la ciudad vinícola más típica – Mikulov, con la cercana sierra pequeñita pero fascinadora – Pálava. En el recinto del castillo local de Valtice se encuentra también el mayor cultivador checo de vino Vinné sklepy Valtice (Bodegas de Vino Valtice). Desde el año 1430 se guardan en las bodegas del castillo 600 mil litros de vino de calidad superior.

Subregión de Slovácko

Ésta es la región más norteña del cultivo de uvas en Moravia, y con su área excedente de 5 mil hectáreas es también la segunda subregión más grande. Las variedades principales son Ryzlink rýnský (Vino seco de Renania), Rulandské bílé (Rulanda  blanco) y Rulandské šedé (Rulanda gris). De las variedades azules son Frankovka y Zweigeltrebe.

La ciudad de Mikulov

 

El castillo Valtice

 

LA REGIÓN DE BOHEMIA

Esta región es una de las más septentrionales en la viticultura europea. Lo peculiar es, que los viñedos en Bohemia no son muy continuos y extensos como los de Moravia; toda el área se espacia sólo en 660 hectáreas. Las viñas podemos encontrarlas solamente en las pendientes protegidas del sur, generalmente alrededor de los ríos Vltava, Labe, Ohře y Berounka. La región de Bohemia se divide en dos subregiones más pequeñas: la de Mělník y la de Litoměřice.

La subregión de Mělník

Las viñas locales se sitúan en 440 hectáreas alrededor de Roudnice nad Labem y Mělník, y abastecen principalmente a Praga. En el siglo XVI se apreciaban mucho los vinos tintos de Mělník, especialmente Rulandské modré (Rulanda azul), pero con el paso de  tiempo se iniciaron los cultivos de Ryzlink rýnský (Vino seco de Renania ) y Sylvánské zelené (Verde de Sylván). Hoy en la mayoría de viñas se cultiva Müller Thurgau.

La subregión de Litoměřice

Con sus 220 hectáreas es la menor subregión de la República Checa, donde se suele cultivar sobre todo Rulandské bílé y šedé (Rulanda Blanco y Gris), Ryzlink rýnský (Vino seco de Renania), Müller-Thurgau y de tinto Rulandské modré (Rulanda azul).

Pues, espero que tengáis alguna vez la oportunidad de beber el vino checo, porque aunque somos un país pequeño, no somos sustituibles; y tampoco lo es nuestro vino 🙂

Al fin os pongo aquí una publicidad para el vino checo, cuyo eslogan, traducido al español, menciona Por el sol endulzados, por la noche sazonados.

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