Colaboración de GEORG M.

Sabiendo que muchos estudiantes del curso de español quieren viajar en las vacaciones, quiero describir un lugar especial en mi ciudad, Viena. En los últimos años Viena siempre ha estado en el primer o segundo lugar en los rankings con respecto a la calidad de vida. Una razón es que la naturaleza se encuentra no solo muy cerca de la ciudad, sino también dentro de la ciudad. Por un lado hay parques grandes y un lago en la ciudad y por otro lado hay algunas montañas y bosques fuera pero muy cerca de la ciudad. El sitio que voy a presentar es el „Kobenzl“.

Tomando el tranvía 38 hasta la estación „Grinzing“ estáis todavía en la ciudad, pero esta parte de la ciudad parece bastante rural.

Desde allí las personas antideportivas pueden tomar el autobus 38A hasta la estación „Kahlenberg“, pero ¡cuidado, vais a desperdiciar algo!, ya que sale un sendero bonito muy cerca de esta estación.

Este sendero se encuentra en el medio de campos de pámpanos. No hay una alambrada, por lo tanto te podrás arriesgar a coger una uva, si el campesino no está cerca.

Andando el sendero se puede disfrutar de un panaroma que mejora paso a paso.

Despues de aproximadamente media hora llegaréis a una plataforma. En general no hay muchos turistas y la plataforma es grande, por consiguiente se puede verdaderamente disfrutar de la mejor vista de la ciudad.

Allí se encuentra también un restaurante, pero no os recomiendo que toméis una copa allí, porque los precios son bastante altos. Otra razón por la cual recomiendo que no vayais al restaurante en la plataforma. En el camino de vuelta a la estación del tranvía hay muchos restaurantes que se llaman „Heuriger“ que sirven comidas austriacas y por supuesto vinos austriacos. La palabra clave es „Ausgsteckt“ que da la voz de alarma para cada persona buscando un „Heuriger“. Estos restaurantes abren solo en temporadas especiales y „Ausgsteckt“ significa que están abiertos.

Yo en vuestro lugar no iría al primer o segundo restaurante. Los mejores restaurantes quedan en la mitad del camino. Para la gente antideportiva que toman el autobús 38A también para el viaje de vuelta propongo los restaurantes que se encuentran al lado de la estación del tranvía, aunque no son los restaurantes más baratos.

También el alcalde de Viena es un aficionado al vino de esta región. En esta foto está probando un vino durante su batalla electoral. Me parece que el alcalde ha bebido no pocas veces un vaso de vino…

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