Colaboración de EMILY

Desde que llegué a España, uno de los aspectos de este país que me impresiónó mas fue un espectáculo de flamenco. Nunca había visto una forma de baile así de rara y particular: una representación de arte, teatro, música y baile al mismo tiempo, junto con el entusiasmo verdadero de los bailarines, el flamenco me pareció una manera muy efectiva y hermosa para representar la pasión humana.

La música y el baile están entre los movimientos culturales más celebres y característicos de España. Parece que el movimiento y el ritmo está en la sangre de los españoles y que los bailes tradicionales españoles hayan influido todas las danzas latinoamèricànas. El flamenco ha sido siempre muy importante. No es solamente el baile mas tipico de Andalucìa, sino tambien una entre las maneras màs sensuales para transformar en gestos las tradiciones culturales màs antiguas de Euròpa.

El flamenco es considerado un arte noble, alegre y solar, pero también pasional o romántico y melancólico. Nació por la unión de las culturas mediterràneas tradicionales con condiciones de vida dificiles, como la marginación: por eso resulta dificíl hoy comprenderlo hasta el fondo y tiene una fascinación indiscutible. Esa forma de arte empezó a desarrollarse en el siglo XVIII, período en el qué esa danza representa la pureza del sentimiento y de la pasión, amarrados a un estilo de vida extremadamente libre.

Hacia la mitad del siglo XIX el músico gitano El Fillo volcó el flamenco, cantando y tocando los gestos del torero heroico, Paquiro. Por eso nacio la época de oro del flamenco, que se ampliará, hasta contener cuarenta ritmos diferentes. Desde ese momento los gitanos empezaron a exhibirse en los locales de toda España. A principios del siglo XX, el flamenco por fin llego también al teatro y fue exportado en todo el mundo. Hoy eso está presente al cine, gracias al realizador Pedro Almodovar y a algunos actores como Antonio Banderas. Paco de Lucia es considerado el patrono de esa música, un guitarrista de flamenco que ha encantado al público durante tres decenios, adaptándose a nuevas fusiones con el Jazz y la Salsa. El flamenco ha influido todas las danzas latinoamericanas; ya en tiempos muy antiguos el “zapateado”, que era una danza popular acompañada de cantos y de guitarras con las cuales los bailarines se movían tapeando con ritmo los tacones y las suelas. Por consiguiente el flamenco fue exportado hasta Cuba y más adelante en toda la Latinoamérica.

En el flamenco los pies dan el rìtmo y representan un instrumento de percusiòn; los pasos son complicados, pero los brazos se mueven con mucha elegancia, y subrayan la importancia del diàlogo entre los dos bailarines, que alternan momentos de perfecta sincronìa, con otros en los cuales bailan individualmente. Mientras que antes era practicado sobre todo en Andalucía, hoy el flamenco es parte de la cultura y de la tradicion musical de España entera. En el flamenco los zapatos tienen unos clavos en la suela y en el tacón: las bailarìnas a menudo tienen un abanico y unas castañuelas para amplificar los gestos de los brazos y de las manos, casi para marcar el tiempo.

Si aun os falta este aspecto de la cultura española y tenéis ganas de ver un espectáculo, os recomendare un bar-restaurante al lado de la Plaza Santa Ana (Madrid), que junto con una cena típica española muy rica os ofrece dos espectáculos de flamenco cada dia, uno a las 20 y el otro a las 23 a un precio muy barato, el restaurante Villa Rosa. ¡No os lo perdáis! ¡OLÉ!

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