Colaboración de MIRKO

Roma es la capital de Italia. Tiene cerca de 3.000.000 de habitantes y fue una de las primeras grandes metrópolis de la humanidad. Fue el corazón de una de las civilizaciones antiguas más importantes que influenció la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, el derecho y la forma de vestir de los siglos sucesivos; fue capital del Imperio Romano, que…

Bueno, si estáis interesados, éstas y muchas otras informaciones sobre mi bonita ciudad la podéis encontrar en cualquier guía turística.

Entonces hoy me gustaría hablar de otra cosa. En particular de mariposas, huracanes y sistemas caóticos.

¿Cuantos de vosotros habéis visto la famosa película “Sliding Doors”? Si no lo habéis hecho os lo aconsejo, a mi me gustó mucho.

La pelicula sigue dos muy diferentes universos paralelos, generados según que la protagonista tome o no el tren que tiene que llevarla a casa. En particular el hecho, que parece insignificante, de tomar el tren diez minutos antes o después va a cambiar de manera drástica toda su vida futura.

 

Esto es el principio base de la Teoría del Caos.

En su formulación más popular, que a menudo da origen a malas interpretaciones, esta teoría afirma que “el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un huracán al otro lado del mundo”. ¿Que significa eso? ¿Y como es posible?

Antes de seguir, me gustaría poner el acento sobre la palabra clave de la frase anterior: puede. No estamos diciendo que cada mariposa que aletea genere un huracán, o que lo haga más probable. Esto es claramente falso, si no ahora estaríamos todos matando mariposas. Lo que estamos diciendo es que puede pasar que se genere un huracán si una mariposa aletea, y que en cambio, no se genere si no lo hace. La cosa es muy diferente.

Entonces podemos regresar a la pregunta anterior: ¿por qué pasa todo esto?

La razón es que la meteorología, así como las finanzas, la química, la biología y muchisimas otras cosas incluso la vida, es un Sistema Caótico. Es decir, que cualquier diferencia en las condiciones iniciales, incluso infinitesimal, puede cambiar de forma dramática los resultados.

Por ejemplo, el humo de dos cerillas abrasadas en condiciones casi iguales sigue generalmente trayectorias muy diferentes. O el comprar o no una única acción para una persona puede cambiar la andadura diaria de la Bolsa.

Esta hipersensibilidad a las condiciones iniciales implica que se puede predecir el sistema sólo (cuando es posible hacerlo) por cortos períodos. Es el mismo motivo por que, si organizáis el lunes un picnic para el domingo porque el parte metereológico prevé sol, no es improbable que vayáis a comer bajo la lluvia. Y también es el mismo motivo porque el que es imposible encontrar previsiones de más de dos semanas en adelante: sería como ir al azar.

Si por un lado todo esto hace el problema muy complejo, por el otro lado permite prever el tiempo, la tendencia de la Bolsa o aspectos más generales de la vida: ello es claramente tan importante que pone esta teoría bajo constantes estudios por matemáticos, físicos y cientificos en general.

Y todavía hay muchisimo que investigar.

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