Colaboración de LAURA ( ELE 9 )

Yo salí ayer, he pasado genial y cuando volví a casa eran casi las 5 de la mañana.

Dormía como un leño hasta que sobre las 12 de la mañana escuché a mis compañeras de piso hablando muy alto en el salón. Me desperté y fui a preguntar lo que pasaba.

-Laura, ¿no crees que huele a quemado?

La verdad es que acababa de despertar y no sentía ningún olor, pero pasado poco me di cuenta de que sí: olía a quemado.

Abrimos todas las ventanas y buscamos de dónde podría venir aquel olor.

Una de mis compañeras de piso se puso nerviosa y como ella mismo dijo estaba acojonada.

– ¡Voy a llamar los bomberos! Este piso apesta a quemado. – dijo Cristina muy segura de lo que hacía.

– Qué va, Cristina. No lo creo que sea necesario . – Nosotras decíamos intentando disuadirla.

0-8-0…

Ella explicó lo que había pasado en el teléfono y contestó a un montón de preguntas hasta que los hombres al final dijeron que iban a echar un vistazo a ver lo que pasaba.

Nunca me voy a olvidar la vergüenza que sentí cuando escuché las sirenas de los bomberos.

Miré por la ventana. No os podéis imaginar la escena que vi:

un coche de bomberos en la esquina y cuatro hombres corriendo. Todos con el traje completo de bomberos (como en las películas). No me lo pude creer.

Los hombres llegaron.

No sabíamos cuál de ellos era el más guapo. Me puse como un pimiento.

Sí que olía a quemado, pero mucho menos que antes y seguro que no era nada de serio.

Nos preguntaron algunas cosas y fueron a los vecinos. Hasta que uno de ellos volvió y dijo:

– No os preocupéis. Eran las patatas que la vecina de abajo estaba cocinando que se quemaron.

Nos comimos la risa.

– ¡Muchas gracias!

Los bomberos se fueron.

*

Pasados cinco minutos, me moría de risa de lo que había ocurrido y de nosotras enamoradas de los bomberos.

¡Jolín! Una buena mañana para un domingo lluvioso, ¿no?

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