Colaboración de MATILDE y VALENTINA ( ELE 9 )

Lo que queremos contar es nuestra experiencia en un piso que no aconsejamos a nadie, ojalá pueda servir a los erasmus que estan llegando a Madrid ahora.

Como todos, también nosotras llegamos a la capital sin conocer a nadie y sin haber estado aqui antes. Los primeros dias fueron un poco difíciles, en verdad, nos volvimos locas para buscar un sitio donde hubiera wi-fi -pero cuidado “uai-fai” nadie lo entiende…aqui se dice “ui-fi”-. Despues de esta primera clase de español al final nos dimos cuenta que teníamos que buscar un locutorio. Luego la mayoria del tiempo lo pasamos en frente de un ordenador para apuntar todos los numeros posibles de movil de los anuncios de los  pisos.. ¡¡¡y que locura encontrar una habitación doble!!!!

Así pasaron tres dias, vimos como 13 pisos, cada uno peor que el otro, y por fin elegimos este: calle Benito Gutierrez, Argüelles: perfecta la posición, a diez minutos andando se llega a Plaza de España, y Callao y Sol estan allí, y también Moncloa está al lado. ¿Por qué esta elección? Bueno, ¡nos parecia un buen ambiente! Claro, el piso no era perfecto, pero seguramente el mejor entre los que habiamos visto y, la cosa mas importante, pudimos conocer a los compañeros: inicialmente un chico mexicano, un frances y una americana simpaticos, luego las otras dos americanas ¡que nos gustaron mucho a primera impresión!!

Nuestra habitación es muy pequeña, pero tiene todo lo indispensable: una ventana, un escritorio (solo uno que siempre está lleno de cosas y no se puede utilizar para estudiar), dos armarios y dos mesillas.

El salón es casi tan grande como la habitación, tampoco tiene una mesa para comer (somos tontas, lo sabemos, pero no nos dimos cuenta), hay una televisión y dos sofas. La cocina es pequeñisima y no podemos comer allí y dos baños… y nosotras tenemos que compartir el nuestro con los chicos.

Al principio todo iba bien, nos llevabamos bien con los chicos, especialmente con el frances y las hermanas americanas, saliamos juntos, ¡¡¡eramos todos amigos!!!

Los problemas comenzaron cuando nadie fregaba sus propios platos (y siempre nosotras lo haciamos para todos, no obstante existía la regla de que cada uno tuviera que fregar sus platos); cuando el baño siempre estaba lleno de ropas de los chicos, también vasos, platos, leche; cuando nos daba asco solo entrar en la cocina… y mucho más. Intentamos hablar con ellos pero todo volvía como antes después de unos dias.

Las cosas empeoraron cuando los chicos comenzaron a invitar a un montón de amigos y hacer el botellon en casa… parecian locos, estaban tan borrachos que destrozaban las sillas, las botellas al suelo, las lamparas y además echaron la crema de afeitar sobre todas las paredes.

No podeis imaginar lo enfadadas que estábamos pero siempre fuimos muy respetuosas, hablando con calma intentado explicarles nuestra opinión. La respuesta del frances fue: “¡Si no quereis vivir aquí podeis iros!”.

Nuestras relaciones se rompieron. Ahora vivimos aquí, sin hablar con nadie, sin saludarnos y seguir sin limpieza es muy dificil.

Pero también hemos aprendido algo desde esta experiencia 🙂 :

1) Necesario elegir una casa que te gusta en todos los aspectos. Hay que tener en cuenta que esta es tu casa y tienes que sentirte comodo siempre. El pensamiento de que puedes adaptarte por unos meses tienes que borrarlo.

2) Muy importante establecer reglas clara al principio, y si no se respetan no tener miedo de hablar para que nadie se ofenda.

3) Si te das cuenta de que te has equivocado en tu elección… ¡cambia de piso sin pensarlo!

Te aseguramos que estar mal donde vives no es agradable.

Desde luego, esta experiencia tiene también aspectos positivos. Nunca habíamos pensado ser capaces de tolerar tanto y volvernos tan flexibles y pacientes. A pesar de esta mala suerte hemos sido afortunadas de ser dos, poder compartir la experiencia ¡¡¡y reirnos juntas de todo!!! 🙂

¡Esperamos que nuestros consejos puedan ser útiles para todos!

Anuncios