Colaboración de STEVEN ( ELE 9 )

¡España! Antes de llegar aquí, habia oído mucho sobre este país. La gente es más tranquila que en Alemania, no se preocupan demasiado como en Alemania y trabajar…. ¿qué es eso? Tengo que admitir, la imagen que los alemanes tienen sobre España no es óptima.

Pero por eso estoy aquí: para rechazar los prejuicios. Cuando llegué a la universidad, ella me enseñó las cuatro verdades. Mi primer día constó de hacer una prueba de nivel para mi curso de Español. Puntualmente llegué a la clase con mis compañeros a las 11. Después de 30 minutos, todavía no había ninguna prueba. Pero nos dijimos que estabamos en España y que era normal. A las 11.45 la profesora entró y rogamos nuestro comprensión por el retraso y nos pidió volver a las 2, porque no habia suficiente pruebas para todos. Reímos y caminamos al edificio de Filosofía y Letras para tomar algo (originalmente un café, pero hemos pedido algo diferente como resultó… ¡después más!). Al entrar nos soprendió un olor muy parecido a bar jamaicano: olores de porros, cerveza y cigarrillos.

¿Ya estamos en el cielo? ¿Hemos fallecido por aburrimiento esperando la prueba? Si una universidad en el cielo se parece como el edificio de Filosofía y Letras, ningún dinero del mundo es suficiente para convertirme al islam. Las diecienueve vírgenes pueden esperar.

En una universidad en Alemania no es imaginable que la gente (no me refiero sólo a los estudiantes) bebe cerveza, fuma porros o cigarrillos, gritando en el pasillo, porque están bien borracha bien colocada.

Para volver a la Tierra, decidímos tomar un café en la cafetería. Pero aquí, no dabamos crédito a nuestro ojos. Hay más selección de alcohol que en un supermercado: cañas, jarras, wodka, ron, whiskey… ¡¡¡por precios tirados!!!

En el día a día en una universidad alemana es impensable ver estudiantes, menos aún profesores se permiten tomar un wodka con zumo de naranja en el descanso de cinco minutos. ¡En nuestro caso estaba claro que café fue sin interés si hay ron con cola por 3.50€! Se puede discutir si la manera española (vivir a fondo) ayuda a conseguir una vida hermosa o las caras serias de los Alemanes. Pero en una cosa estamos todos de acuerdo: ¡no sólo de pan vive el hombre!

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