Colaboración de TOBIAS ( ELE 9 )

En este comentario quiero contar un poquito sobre un sitio tan hermoso y magnífico que normalmente no hay palabras para describirlo: el desierto del Sahara y en especial sus grandes dunas, también llamadas “ERGS“.

Estas dunas enormes que vimos durante un viaje por Marruecos hace tres semanas, pueden crecer hasta 160 metros de altura. La mejor manera de disfrutar estas hermosas montañas de arena es hacer un recorrido en camello de dos días que incluye una noche en carpa entre las dunas y bajo las estrellas.

El paseo en camello que hicimos comenzó por la tarde, en uno de los pueblos que está en el borde del Sahara. Sin embargo, el primer obstáculo es, como se puede imaginar, ¡subir al camello! La foto de abajo muestra el intento de dos amigos de subir al camello.

Pero una vez arriba empieza la tortura, ¡ahora sé que un camello no es mi medio de transporte preferido!

El paseo hasta el campamento de los nómadas dura alrededor de una hora y media. Nos dejó completamente hechos polvo, todos los huesos nos dolían y casí no podíamos movernos más.

Sin embargo pasamos una noche increíble en el desierto, nunca antes en mi vida vi tantas estrellas. La única desventaja en el desierto es, como se sabe, que las temperaturas en la noche caen hasta bajo cero – todo el contrario que en el día, por lo que nos acostamos con bastantes mantas. A las cinco y media nos levantamos para no perdernos el amanecer.

Subimos a una duna en medio del desierto desde donde se podía ver perfectamente el amanecer. Fue una experiencia maravillosa porque el sol bañaba la arena de varios colores y creaba diferentes formas.

Así y todo fueron dos días increíbles (aunque un poco más doloroso para los hombres 😉 ), además de una experiencia que sin duda os recomiendo a todos vosotros.

¡No lo dudéis, a por Marruecos!

(Todas las fotos son de Tobias)

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